El Rincón de los Niños Perdidos

"No hay ensayo general, cada día es debut y despedida"

jueves, febrero 23, 2012

La Dama de Negro

TÍTULO ORIGINAL The Woman in Black
AÑO 2012
DURACIÓN 95 min.
PAÍS Reino Unido
DIRECTOR James Watkins
GUIÓN Jane Goldman (Novela: Susan Hill)
MÚSICA Marco Beltrami
FOTOGRAFÍA Tim Maurice-Jones
REPARTO Daniel Radcliffe, Ciarán Hinds, Roger Allam, Sophie Stuckey, Janet McTeer, Shaun Dooley
PRODUCTORA Alliance Atlantis Communications / Alliance Films / Hammer Film Productions
WEB OFICIAL http://thewomaninblack-movie.com/
GÉNERO Terror. Drama

SINOPSIS Arthur Kipps es un joven abogado cuya empresa lo envía a un lugar remoto para vender la casa de un cliente que acaba de fallecer. La gestión, aparentemente rutinaria, tropieza con ciertas dificultades: los vecinos se muestran reacios a hablar sobre la casa o a acercarse a ella; además, nadie está dispuesto a admitir la existencia de una mujer de negro que él está seguro de haber visto. (FILMAFFINITY)

Tras la escalofriante Eden Lake y sin abandonar el género del terror, aunque si dándole una vuelta, James Watkins orquesta esta versión "remasterizada" del relato victoriano de Susan Hill de mismo nombre. Watkins cambia los macarras y la violencia física por el terror clásico y los fantasmas de la mansión Drablow y sus sombrías esquinas. Y en mi opinión, por segunda vez, acierta de pleno, a pesar de que la historia es simple y previsible y que su final quid pro quo sea uno de los más criticados actualmente en la red (si sirve de algo, a mi me gustó mucho).

Esta versión del conocido relato, si bien mantiene el tema troncal y parte del desenlace, plantea algunas modificaciones sobre el original que a mi parecer enriquecen la historia. Tanto la estructura familiar del protagonista, como algunas de las situaciones, están alteradas de tal manera que esta nueva visión deja un poso más de cuento gótico que de película de terror clásico. En líneas generales, aplaudo los cambios. Pese a ello, es cierto que la historia es bastante simple y sus situaciones suenan a conocidas desde el minuto uno, pues manejan, eso sí con gran maestría, recursos mil veces usados en el terror clásico. No es por ello casual que sea la Hammer (con ese nuevo logo que me encanta) la que ha devuelto ese malsano ambiente gótico a nuestras pantallas.

Estamos ante una historia fantásticamente dirigida por Watkins, pero de nada hubiera servido su talento si no hubiera sido acompañado por la espectacular fotografía de Tim Maurice-Jones y la acertadísima banda sonora de Marco Beltrami. Estos tres elementos, unidos a un cuarto que luego comentaremos, hacen que lo que se podría haber quedado en una película de casas encantadas del montón, se convierta en una de esas que nos mantiene en vilo durante los 95 minutos de metraje. Para un servidor, las sombras, muñecas de porcelana y todos y cada uno de los recovecos de la mansión Drablow, son parte del reparto, pues parecen estar dotados de vida propia y con ello, demuestran su capacidad de ponernos los pelos de punta al son de esa tenebrosa banda sonora.

El cuarto elemento que considero clave para el éxito es Daniel Radcliffe. Contrariamente a lo que a priori pudiera parecer, hace un trabajo encomiable que espero le permita abandonar su encasillamiento como Harry Potter. El antaño mago carga con mucho acierto sobre sus hombros con el peso de la película, pues es prácticamente el único personaje de la historia. Su tristeza y fragilidad, contrastan a la perfección con la determinación y el arrojo que nace en su interior al llegar a la tétrica mansión. Una actuación notable y sentida. Espero que su carrera siga en la misma línea.

La Dama de Negro no es una película de grandes efectos especiales, pues no los necesita para sobrecoger al espectador. A mi parecer, las escenas más aterradoras son aquellas que muestran escalofriantes movimientos en las sombras que pueblan el velado segundo plano, aquellas en las que sabes que algo va a pasar...pero no sabes cómo ni cuándo. El suspense mantenido de las noches que nuestro protagonista pasa a solas en la mansión está muy bien distribuido, siendo loable lo que consigue transmitir Radcliffe sin una sola línea de diálogo.

En definitiva, estamos ante un estupendo cuento gótico de la época victoriana con una puesta en escena impecable, una gran actuación de Radcliffe y una dirección que deja su impronta en cada plano. Ya era hora de demostrar que hay algo más allá de las vísceras y las amputaciones dentro del género, a pesar de que acepto que son miedos distintos. Si me lo permiten, yo me quedo con este.

Lo mejor: La escalofriante atmósfera y la interpretación de Radcliffe.
Lo peor: Que la historia suene a conocida desde el primer momento.

Género: Terror:3 Drama:3

Escuchando: The Crüxshadows - Deception

lunes, febrero 13, 2012

El Nadador (1968)

TÍTULO ORIGINAL The Swimmer
AÑO 1968
DURACIÓN 94 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Frank Perry
GUIÓN Eleanor Perry (Historia: John Cheever)
MÚSICA Marvin Hamlisch
FOTOGRAFÍA David Quaid
REPARTO Burt Lancaster, Janice Rule, Janet Landgard, Tony Bickley, Marge Champion, Bill Fiore, Kim Hunter, Nancy Cushman
PRODUCTORA Columbia Pictures
GÉNERO Drama
SINOPSIS Ned Merrill vive en una zona residencial de clase alta en las afueras de Connecticut. Una día, Ned se da cuenta de que todo el valle donde vive está lleno de piscinas privadas. Ante el asombro de sus amigos, Ned decide recorrer el valle de piscina en piscina hasta llegar a su casa. Por el camino, se encuentra a varias de las mujeres que formaron parte de su vida: una apasionada adolescente a punto de dejar de serlo, una ex amante despechada, la sensual esposa de un viejo amigo... (FILMAFFINITY)

El que una de las mejores películas que he podido ver en muchos años, date de 1968, aunque fuera rodada dos años antes, es un dato bastante significativo de cual es el estado del cine actual. Hace bien poco que descubrí esta joya gracias a mi amigo Mr.Felt y una vez más, debo darle las gracias por haberme reconducido al buen camino.

El Nadador es la antesala a lo que sería el cine americano de los años 70. En mi opinión, es una adelantada a su tiempo. Su patada en el estómago al sueño americano, va cargada de una fría y desangelada crítica a la jet set que predominaba, tanto en la boyante sociedad americana, como en sus pantallas. Sus personajes parecen esperpentos de lo que había sido el cine hasta entonces y su protagonista sufre un descenso, aunque más bien es una caída, a los más desamparados y solitarios infiernos. Todo ello está bañado, de principio a fin, con una hipnótica atmósfera sesentera que incomoda cada vez más al espectador hasta arrastrarlo al previsible pero necesario final. Su crudo golpe al sueño americano me recuerda por momentos y guardando las distancias, al que lanzó, más recientemente, Sam Mendes con su American Beauty. La verdadera valentía de El Nadador, es que ella lo hizo en una época en la que no todo el mundo estaba preparado para recibir una crítica tan brutal como esta. El fracaso en taquilla lo confirmó.

Dirigida por Frank Perry, del que no tenía constancia hasta hace bien poco, tuvo que ser finalizada por Sidney Pollack, quien orquestó una de mis escenas favoritas de la película (en la que Ned se encuentra con su ex-amante Shirley). La historia está basada en un relato corto de John Cheever, del que, visto el resultado cinéfilo, tendré que hacerme tarde o temprano.

El Nadador arranca de una forma bastante inocente, aunque he de reconocer que ya se nota "algo raro" en el ambiente. El primer diálogo del protagonista, un inconmensurable Burt Lancaster, con sus forzosos anfitriones, ya denota que hay demasiados hilos sueltos que no acaban de encajarle bien al espectador. Es de agradecer, en este punto, que no todo tenga su explicación desmenuzada y que sea el propio espectador el que vaya uniendo los puntos mientras Ned, piscina a piscina, va acercándose a su casa. Me encanta la idea de que sea el propio espectador el que se vaya dando cuenta, unicamente recogiendo indicios, de que Ned dista de ser la persona que cree ser. Si hoy en día hubiera un remake, mucho me temo que todos esos hilos quedarían perfectamente explicados tanto vocalmente como por subtítulos, para los más torpes. Cada piscina en nuestro viaje, representa un amargo desengaño de la vida de nuestro protagonista, quien, desde una jovialidad inicial, va "envejeciendo" más y más a medida que se acerca a su meta (impresionante y desoladora escena la de la piscina municipal). Todo este periplo tiene también un paralelismo bastante claro con la vida misma, pues de la vitalidad inicial, piscina a piscina nuestro protagonista se va desgastando hasta llegar renqueante, frío y solo a su destino. Este viaje permite también establecer una crítica al personaje central y los autoengaños que ha creado para sustentar su, hasta ahora, dorada vida. Cada personaje que va encontrando en su camino, va, indirectamente, abriéndole los ojos poco a poco a esa realidad que se niega a contemplar, llevándolo a abandonar su falso yo, para abrazar su cruda verdad. El Nadador es, por todo esto, una película con múltiples lecturas, que acompaña a varios visionados e interpretaciones, todas ellas muy enriquecedoras.

Me parece curioso que esta maravillosa actuación de Burt Lancaster haya pasado tan desapercibida. A día de hoy puedo decir sin miedo a equivocarme, que es, para el que suscribe, su mejor interpretación. La degradación que va sufriendo el personaje tanto anímica como físicamente (el tobillo dañado, el frío, el cansancio,...) queda reflejada a la perfección por el fornido actor.Y es que él es la película. Carga con todo el peso sobre sus espaldas desde el minuto 1 hasta los títulos de crédito. Sus compañeros de reparto, aunque a bastante distancia de él, realizan una buena labor, en especial Janice Rule, que comparte una memorable escena dando vida a su ex-amante Shirley.Por otro lado, debo comentar que el señor Lancaster contaba la friolera de 55 años cuando la interpretó y a pesar de que se nota el paso del tiempo por sus carnes, luce un tipazo durante toda la película, que ya me gustaría a mi mostrar a esos años.

La partitura que acompaña a Ned en su particular viaje, fué la primera que firmó Marvin Hamlish, autor también de grandes conocidas como Un Tranvía Llamado Deseo, La Decisión de Sophie o A Chorus Line entre otras. Para ir en concordancia con la película, sus notas comienzan alegres y llenas de brillo, para tornarse cada vez más asfixiantes y sombrías según va desarrollándose la película.

Poco más se puede decir de El Nadador sin desvelar parte de los pequeños secretos que esconde. Me parece una historia necesaria, llena de preguntas sin respuesta clara, lo cual anima a revisarla de vez en cuando para desmenuzarla un poco más. Para un servidor se ha convertido, por derecho propio, en uno de los mayores clásicos del cine. Se la recomiendo a todo aquel que tenga ganas de vivir una historia hasta el punto de sentirla. Imprescindible.

Lo Mejor:
Una excelente interpretación de Burt Lancaster.
Lo Peor:
Que quizás con un director más maduro se pudiera haber hecho algo mejor.

Género: Drama: 4; Romance: 2;

Escuchando: Norah Jones - The Long Way Home

lunes, febrero 06, 2012

Promocion Fantasma

TITULO ORIGINAL Promoción fantasma.
AÑO 2012.
DURACIÓN 88 min.
PAÍS España
DIRECTOR Javier Ruiz Caldera
GUIÓN Cristóbal Garrido, Adolfo Valor
MÚSICA Javier Rodero
FOTOGRAFÍA Arnau Valls Colomer
REPARTO Raúl Arévalo, Alexandra Jiménez, Andrea Duró, Jaime Olías, Alex Maruny, Anna Castillo, Javier Bódalo, Aura Garrido,Joaquín Reyes, Carlos Areces, Silvia Abril, Luis Varela
PRODUCTORA Mod Producciones / Think Studio / Ikiru Films / Ciskul / Fox International Productions / TVE / AXN / Canal+ España / TVC
WEB OFICIAL http://www.promocionfantasma.es/
GÉNERO Comedia | Fantástico

SINOPSIS Modesto es profesor y en ocasiones ve muertos, lo cual no solo le ha costado una fortuna en psiquiatras, sino el despido de todos los colegios donde ha trabajado. Su suerte cambia cuando consigue plaza en el Monforte y tiene que dar clase a cinco alumnos que han convertido un colegio de prestigio en la casa de los horrores. Modesto tiene que lograr que los cinco chicos aprueben el último curso y se larguen de allí de una vez por todas. Pero no lo va a tener fácil: los cinco llevan veinte años muertos. (FILMAFFINITY)

En todas las entrevistas o declaraciones de Javier Ruiz Caldera, siempre sale a relucir su innegable afición por los años 80 y algo así no podía pasar desapercibido en su obra. Su primera película, Spanish Movie, me dejó un poco frío, pues no soy muy amigo de ese tipo de comedia.Aún así, he de reconocer que fue mucho mejor que un gran número de las que llegan, de ese mismo género, del otro lado del Atlántico. La promoción fue realmente bestial y entrañable para aquellos que pasamos la treintena. En esta segundo acercamiento a la dirección, los ochenta están mucho más presentes en todos los aspectos, por lo que creo que gustará más a aquellos que vivieron "la movida" de los ochenta, que a las nuevas generaciones, más cercanas al humor tipo Spanish Movie.

Lo primero que le puede venir a alguien a la cabeza al ver el trailer de Promoción Fantasma es que estamos ante otra gamberrada made in Spain, de esas en las que los gags ametrallan al espectador sin un minuto para el descanso y la escatología es una de las pocas bazas para el éxito. Es por eso que mis expectativas estaban bastante bajas antes de verla. Pensaba que sería la típica comedia adolescente plagada de bromas socarronas y situaciones absurdas. Ahora, tras darla un buen vistazo, me alegra haber invertido mi tiempo (y no poco dinero...) en una película que, si bien no es una maravilla, cumple perfectamente con el cometido de entretener al espectador.

La historia no es nada del otro jueves. Carece de giros argumentales o tramas complicadas, pero esta simplicidad es algo buscado, pues en su sencillez radica parte de su éxito. De igual manera, su humor, generalmente basado en situaciones producidas por el choque generacional entre los fantasmas y el profesor, es bastante accesible para todos los públicos pero no por ello menos efectivo. Dichas situaciones podrían no haber resultado tan bien de no ser por el buen hacer del equipo actoral, pues desde los protagonistas hasta el último extra, hacen una labor estupenda para conseguir situaciones realmente hilarantes.

El reparto está encabezado por el siempre eficaz Raúl Arévalo y la no menos certera Alexandra Jiménez. Ambos cumplen su cometido y llevan, más en el caso de él que en el de ella, el hilo conductor de la historia. Buen trabajo el de ambos, pero he de decir que, en mi opinión, los secundarios están tan absolutamente bien, que eclipsan el trabajo de la pareja protagonista. Las escenas en las que aparece Joaquín Reyes, un psicólogo freudiano obsesionado con el tema homosexual, me parecieron realmente buenas, con algún que otro gag que agradecí no haber visto en el trailer. Sus apariciones son breves pero realmente contundentes. De la misma manera, su compañero en la genial Museo Coconut, Carlos Areces, demuestra que lo suyo en la comedia no es pura casualidad, dando vida a un histriónico representante de la Asociación de Padres del Colegio. La escena final, en la que es pleno protagonista, es una de las mejores gamberradas del cine patrio de los últimos años. Otra de las mejores escenas de la película, la protagoniza una poseída (y cachondísima) Silvia Abril, que da vida a una esperpéntica conserje. Sus breves apariciones son desternillantes, pero la escena de la posesión me pareció realmente brutal. El quinteto de fantasmas es un claro homenaje al Breakfast Club (fatalmente traducida aquí como El Club de los Cinco) de John Hughes. Todos los personajes son prácticamente importados de aquella (incluso, el homólogo de Emilio Estevez, aquí porta una chaqueta universitaria estilo americano por si quedara alguna duda). De todos ellos me quedo con Javier Bódalo, que interpreta a un fantasma en eterno estado de embriaguez, cuya máxima obsesión es ir a Pachá después de terminar el baile de graduación. De todas las escenas protagonizadas por los fantasmas, las suyas fueron las que más carcajadas arrancaron en la sala. Gran trabajo.

La banda sonora es un ejercicio de nostalgia continuo: Bonnie Tyler con su Total Eclipse of the Heart, The Trashmen y el siempre eficaz Surfin´Bird, el Saturday Night de Whitfield con el que arranca la película, o el cañí Enamorado de la Moda Juvenil de Radio Futura. Con este último tema, el homenaje a la película de Hughes es más que patente, pues da pié a un baile de los fantasmas en el que emplean los pasos que utilizaran Estevez, Ringwald y compañía en aquella mítica biblioteca. Muy acertada la banda sonora.

lunes, enero 30, 2012

Immortals

TÍTULO ORIGINAL Immortals
AÑO 2011
DURACIÓN 110 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Tarsem Singh
GUIÓN Charley Parlapanides, Vlas Parlapanides
MÚSICA Trevor Morris
FOTOGRAFÍA Brendan Galvin
REPARTO Henry Cavill, Mickey Rourke, Freida Pinto, Luke Evans, John Hurt, Stephen Dorff, Kellan Lutz, Isabel Lucas, Robert Maillet, Anne Day-Jones, Mark Margolis
PRODUCTORA Relativity Media / Virgin Produced / Hollywood Gang Productions / Atmosphere Entertainment MM
GÉNERO Fantástico
SINOPSIS Un terrible peligro amenaza la Tierra: enloquecido por el poder, el brutal rey Hiperión (Mickey Rourke) ha declarado la guerra a los hombres. Después de reunir a un ejército sediento de sangre formado por soldados que él mismo mandó desfigurar, Hiperión quema Grecia mientras busca un arma de poder inconcebible: el legendario arco Epiro, hecho por Ares en el Olimpo. El hombre que posea ese arco podrá liberar a los Titanes, que están encerrados en el monte Tártaro desde el principio de los tiempos, y claman venganza. Sin embargo, en manos de Hiperión, el arco significaría la destrucción de la raza humana y la aniquilación de los dioses. Pero, como la ley prohíbe que los dioses se entrometan en los conflictos humanos, nada pueden hacer para detener al rey. Pero la esperanza renace cuando Zeus encomienda al campesino Teseo (Henry Cavill) la misión de acabar con Hiperión. Después de reunir a un grupo de hombres entre los que se encuentra la visionaria sacerdotisa Fedra (Freida Pinto) y el astuto esclavo Stavros (Stephen Dorff), el héroe se pondrá al frente de la rebelión. (FILMAFFINITY)

Soy de aquellos que defienden a capa y espada que el 3D está consiguiendo acabar con el poco buen cine que quedaba. Antiguamente si alguien tenía una mala idea para una película tenía tres opciones: no rodar (la más loable y sincera de las tres), rodar pasara lo que pasara (la más aventurada y trágica) o sacar la película directamente al formato doméstico. Actualmente, a estas tres opciones, hemos de añadir la de rodar la película en 3D (o en su defecto, mandarla a países orientales para que la conviertan al maldito formato). Parece ser que pese a que una película sea realmente infumable, si muestra en su cartelera el símbolo del 3D, el efecto negativo de la misma en la taquilla, parece diluirse. En este saco metería verdaderas ponzoñas como la última aventura de Conan, la deleznable actualización del clásico de Harryhaunsen, Furia de Titanes o la escabechina que hicieron con la continuación de Tron, de la que sólo salvo la banda sonora y alguna escena por aquello del rollo nostálgico. De las de terror mejor no hablamos...

Immortals viene a unirse a ese grupo de películas que, sin los efectos visuales, no hubieran pasado de ser un engañoso estreno en el videoclub del barrio. Reconozco que su apartado visual es realmente notable, pero tanto el argumental como el actoral, distan de llegar a ser mínimamente correctos. Siempre he considerado al bueno de Tarsem Singh como un director muy visual, aunque desafortunadamente sus historias no me han llegado a dejar huella. Tanto La Celda como El Sueño de Alexandra me parecen verdaderas fotografías en movimiento. Los contrastes de colores, la luz, la cámara,... Todo en ellas está bien, salvo la historia y por tanto el interés de la misma cara al espectador, si bien es cierto que ambas tienen sus momentos. En Immortals, Singh repite fórmula: Infinitos escenarios llenos de contrastes de color, una excelente puesta en escena y unos más que llamativos atuendos visten a sus personajes. Ahí queda todo. Podríamos estar hablando de uno de los bodrios fílmicos mejor envueltos de la historia, pues su belleza plástica es la única baza defendible de este intento de resucitar la épica griega.

El terreno actoral es muy pobre, tanto que incluso un Mickey Rourke, muy alejado de aquel gran Randy "The Ram" Robinson que le regalara Aronofsky, parece hacer un buen papel. Henry Cavill da vida a Teseo, o al menos eso piensan los guionistas, Charley y Vlas Parlapanides. Desde el minuto uno de metraje, te importa más bien poco lo que le pase a este chico, pues tiene menos carisma que Falete en un concierto de Metallica. Eso si, abdominales tiene todos. Quizás toda la culpa del resultado final no sea suya, pues el Teseo que vemos en pantalla, poco o nada tiene que ver con el que la cultura griega muestra orgullosamente (y de eso también tienen culpa los mentados guionistas). El chico es mono y ha invertido su capital en conseguir bultos por todo el cuerpo, pero en cuanto a conmover y actuar, deja mucho que desear. Su némesis es el malvado rey Hiperión, encarnado por un trasnochado Mickey Rourke, que sigue intentando hacer algo provechoso en esto del cine. Bien es cierto, que si tuviera que quedarme con alguna de las interpretaciones, la del viejo Mickey sería la más correcta, aunque en una película como esta no es mucho decir. Freida Pinto pasea el palmito y lo que no es palmito, aunque me temo que esa parte donde la espalda pierde su sacro nombre corresponde a una agraciada doble. Su papel es el de virgen oráculo, aunque desde la primera escena en que aparece sabes que una de las acepciones terminará por desaparecer antes de los títulos de crédito finales. No hace más que poner buena cara y acompañar al macho dominante. Creo que ya va siendo hora de que las actrices jóvenes y atractivas busquen papeles por los que dejemos de verlas como portadas de Playboy. Por otro lado, el bueno de John Hurt aparece convertido en una especie de señor Miyagi a la griega. Su aparición es meramente testimonial y queda muy bien en la cartelera. De Stephen Dorff directamente no voy a hablar pues, argumentalmente, su personaje es prácticamente igual al de Freida Pinto. Se limita a seguir al macho alfa (aunque sin escarceo amoroso, que son griegos, pero no tanto) sin ningún tipo de intervención directa en la trama troncal.

Argumentalmente hablando, la historia es floja y bastante simple. Me parece bastante curioso el hecho de que un arco sea la pieza clave de la historia y que dicho arma aparezca en un par de ocasiones para mostrar un par de escenas digitales de dudosa originalidad visual, carentes de cualquier importancia argumental. El amigo Teseo lo mismo podría haber estado buscando un arco que una alpargata de Hércules, pues una vez encontrado el arco, el uso que se da de él es prácticamente testimonial. Es cierto que en ningún momento nadie ha dicho que esta película sea una narración visual de la mitología griega, pero es que hasta la acepción "basada en..." me parece demasiado generosa. Los personajes en si, si que pertenecen a la mitología, al igual que algunos pasajes, libremente adaptados también, dicho sea de paso, como el laberinto y el Minotauro. Podríamos decir perfectamente que los guionistas han tomado prestada la mitología griega y han confeccionado una (pobre) historia con algunos de sus protagonistas basándose muy libremente en las andanzas de los mismos. El colmo del desacierto llega a su culmen en una arenga antes de la batalla final. Suena a lo mismo de siempre, eso que ya oímos en Braveheart o en El Retorno del Rey, aunque aquí sin un ápice de la fuerza que bañaba a aquellas y que además parece remezclada con una jam session del gran Chimo Bayo (uh! ah!).

Lo único que se salva de todo este estropicio es el apartado visual. La belleza cromática que baña las historias del joven realizador hindú, queda patente en escenas como las que suceden durante el día en el desierto de sal, o el plano cenital final de la lucha de Teseo y el Minotauro con una alfombra de pétalos de rosa como protagonista.

Las escenas de acción están bastante bien coreografiadas, aunque, siempre en mi opinión, distan bastante de las que ofreció el 300 de Zack Snyder, de la que esta "plagia" los travelling lineales de cámara siguiendo al protagonista mientras acaba con los enemigos de turno, dejando un rastro de cadáveres y miembros amputados a su paso. La violencia es un elemento bastante presente en la historia, en especial en una escena que hará que los varones de la sala se retuerzan en sus butacas ante la aparición de una gran maza.

La banda sonora cumple sin más. No creo que haya ningún tema que destaque poderosamente ni positiva ni negativamente.

En definitiva, Immortals es un espectáculo visual vacío de cualquier contenido aprovechable por el espectador. Desencantará tanto a los amantes de las historias épicas griegas como a los que buscan acción a raudales. La acción cuando llega es bien recibida, pero no es lo suficientemente continua como para ser considerada una película de acción y su historia tampoco es nada del otro jueves. Esto hace que la flojera de Immortals impida que destaque en alguno de los géneros a los que podría estar adscrita. Su apartado visual es notable, pero no salva un proyecto que, sin duda, debería haber sido tratado con más mimo y menos 3D.

Lo mejor: La belleza plástica de algunas escenas.
Lo peor: Que toda la belleza se pierda en una historia sin ningún tipo de interés.
Contenido: Violencia:3 Acción:3

Escuchando: Tom Waits - Tom Trauber's Blues

martes, enero 24, 2012

The Collector

TITULO ORIGINAL The Collector
AÑO 2009
PAÍS Estados Unidos
ESTRENO EN ESPAÑA 12 de Enero de 2012
DURACIÓN 88 min.
DIRECTOR Marcus Dunstan
REPARTO Josh Stewart, Michael Reilly Burke, Andrea Roth, Juan Fernández, Karley Scott Collins,Madeline Zima, William Prael, Diane Ayala Goldner, Daniella Alonso, Haley Pullos, Robert Wisdom, Alex Feldman
GUIÓN Marcus Dunstan, Patrick Melton
MÚSICA Jerome Dillon
FOTOGRAFÍA Brandon Cox
PRODUCTORA Fortress Features / Imaginarium Entertainment Group
GÉNERO Terror.
SINOPSIS Para el manitas y ex timador Arkin, un hogar tranquilo y una familia de vacaciones es una "oportunidad". En el interior de una casa hay una caja fuerte con joyas y dentro de la caja hay una rara gema, su única esperanza para pagar la deuda de su ex esposa y mantener intacto lo que queda de su familia. Pero desgraciadamente para Arkin, dentro de esa casa hay un psicópata, un experto torturador que se está ensañando con la familia residente. Mientras avanzan los segundos hacia la medianoche, Arkin se convierte en un héroe reacio atrapado por un enmascarado "coleccionista" en un laberinto letal. (FILMAFFINITY)

Cuando uno se dirige a ver la última "locura" del guionista de Saw IV, V y VI, ya sabe de antemano el color que va a predominar en la pantalla. Vaya por delante que un servidor no es un fan de la saga, puesto que únicamente disfruté con la primera parte a pesar de haber visto la colección de horrores completa. Es por ello que acudí a la sala con muy pocas expectativas y quizás fué eso lo que hizo que el resultado final, salvo por algún que otro detalle, me pareciera bastante satisfactorio sin llegar a parecerme la excelencia que parece haber resultado para algunos.

Partiremos de que Jigsaw, el rencoroso genio diabólico de Saw, ha muerto y la saga con él. Es tiempo de buscar otros seres retorcidos que llenen las salas de espectadores ávidos de carnaza y torturas que harían vomitar a una cabra. Si a esto añadimos algo de tensión y no dejamos que baje el ritmo de unas aceptables pulsaciones, estaremos asistiendo al nacimiento de una nueva gallina de los huevos de oro.

Los paralelismos con Saw son casi inevitables, aunque, en mi caso, sólo puedo establecerlos argumentalmente con la primera de la saga. The Collector tiene la tensión de la primera aparición de Jigsaw en las pantallas, aquella que luego se convirtió en mera curiosidad de ver que juegos mortales ideaba el resentido sádico. En The Collector hay un buen arranque con una correcta presentación de los personajes. No es un inicio tan adrenalítico como el de Saw, aunque tiene lo suyo. Aquí la historia va in crescendo hasta que se desata la caja de los truenos, momento en el cual la montaña rusa de imágenes escabrosas y situaciones espeluznantes se desboca.

Me encantan las tomas de cámara que se producen tras la entrada del protagonista en la casa y percatarse de que no está solo. Es en esos momentos en los que creo que la tensión está muy bien conseguida con cuatro planos y dos efectos de sonido. En cierto modo, en estos momentos me vino a la cabeza una recomendable película de Guillem Morales: El Habitante Incierto. Son de géneros bien dispares, pero esa tensión del saber que no estás solo en casa y que hay algo al otro lado del tabique, la transmiten muy bien.

En el terreno actoral no podemos pedir demasiado. El género del torture-porn, no suele destacar por grandes interpretaciones. Con que sepan poner cara de miedo y chillen de vez en cuando, vale. Suele ser importante el papel de los (habitualmente dos) protagonistas antagónicos, mientras que el resto suele importar bastante poco. Aquí pasa lo mismo. El protagonista (Josh Stewart) tiene su aquel, pero no acaba de encajarme. Chirría bastante el que, siendo una persona aparentemente normal, esquive trampas y realice emboscadas en la casa como si llevara toda su vida combatiendo a los charlies. No lo hace mal, pero el personaje tiene un "toque McGyver" que a mí no acaba de convencerme. Por otro lado el psicópata, es un tipo con una máscara de cuero al más puro estilo sado, que no dice ni mu en toda la película, así que su expresividad es la misma que la de Pinocho. . En cuanto al personaje, con todo lo listo que se supone que es, hay veces que parece haberse quedado haciendo calceta con unos auriculares a todo volumen. Da igual que estés hablando a grito pelado en el sótano, que caigas en una ruidosa trampa o que te pases la película subiendo y bajando escaleras de madera a todo trapo. Si no está en el guión, él no te oye. Eso si, en cinco minutos te llena la casa de trampas y te pone cinco cerrojos en la puerta. Un poco incongruente.

La casqueria es algo que predomina en la historia, si bien no hace acto de aparición hasta pasado el ecuador de la película. Como he dicho antes, cuando aparece, lo hace sin concesiones y "regala" al espectador alguna que otra escena de esas que te dejan el semblante como si acabaras de masticar un limón. Para ser cine "comercial" me pareció bastante cruda en este aspecto, muy en la línea de las últimas entregas de Saw.

Donde, a mi parecer, flaquea bastante es en el terreno argumental y la lógica. Hay un buen número de escenas en las que ante determinada decisión tuve que preguntarme el porqué el protagonista siempre tomaba la más complicada (evidentemente la que le mantiene siempre dentro de la casa para llenar los 88 minutos de metraje). Se que es algo inherente a este tipo de cine, pero la verdad es que me desesperó bastante el que se tomaran mil caminos alternativos para salir de la casa y que finalmente muestren como válido el que el protagonista desecha en un principio y todos los espectadores ya tenían como evidente desde el primer minuto de encierro.

En cuanto a la banda sonora nada que destacar. Más bien todo lo contrario. The Collector tiene, que yo recuerde, los títulos de crédito iniciales más horripilantes que he visto en mi vida. Las imágenes podrían tumbar a un epiléptico desde el primer fogonazo, pero es que el tema elegido para acompañarlos no se queda atrás. No sabría cómo definirlo, pero a mi me sonó como si hubieran dejado a un mono campar a sus anchas con una mesa de mezclas y hubieran subido el volumen hasta la distorsión máxima. Me pareció lamentable. Durante la película, la banda sonora no llama la atención, salvo en los momentos, como suele pasar en el género, en los que aparecen los sobresaltos y el mono sube el volumen para intentar o bien darnos un buen susto o reventarnos el tímpano. Él siempre gana. Se agradecen algunos temas vocales insertados en el metraje entre los que destacaría una versión remezclada del I feel You de los Depeche Mode.

En definitiva, The Collector es una especie de cruce malsano entre Saw y Solo en Casa, con la salvedad de que aquí, lo que se dice reírse, uno se ríe bastante poco (exceptuando una rocambolesca escena con un gato que enfurecerá a los amantes de los felinos). La tensión está muy bien llevada, a pesar de que las situaciones son en ocasiones bastante absurdas. Dentro de su género, es una de esas que no hay que dejar pasar. Es, sin duda, el nacimiento de un nuevo psyco-killer, del que seguramente pronto volvamos a tener noticias. Esperemos que no pase como con Saw y la tensión vaya desapareciendo película a película en pos de esa insana curiosidad de saber en cuantos trozos quedará cada personaje al final de la historia.

Lo mejor: La tensión previa al estallido de violencia.
Lo peor: Que cae en mil tópicos y situaciones incoherentes.
Contenido: Terror: 3; Violencia: 4,5; Suspense:3

Escuchando: Joy Division - Transmission

lunes, noviembre 21, 2011

Asesinos de Elite

TÍTULO ORIGINAL The Killer Elite
AÑO 2011
DURACIÓN 105 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Gary McKendry
GUIÓN Gary McKendry, Matt Sherring (Novela: Ranulph Fiennes)
MÚSICA Reinhold Heil, Johnny Klimek
FOTOGRAFÍA Simon Duggan
REPARTO Jason Statham, Clive Owen, Robert De Niro, Dominic Purcell, Aden Young, Yvonne Strahovski, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Grant Bowler, Michael Dorman, Ben Mendelsohn, Kristy Barnes-Cullen
PRODUCTORA Coproducción EEUU-Australia; Omnilab Media / Ambience Entertainment Melbourne / Ambience Entertainment
GÉNERO Thriller / Acción
SINOPSIS Tres antiguos miembros de las fuerzas especiales son contratados por un jeque árabe para matar a tres miembros del SAS (Servicio Especial Aéreo británico), culpables de la muerte de tres de sus hijos durante unos disturbios en Omán diez años antes. Dos de ellos aceptan por dinero, mientras que el tercero (Jason Statham) lo hace para salvar la vida de un amigo. Pero llevar a cabo tan peligrosa misión no será nada fácil, pues, aunque son profesionales, están bajo el control de una organización formada por antiguos miembros del SAS, denominada The Feather Men. (FILMAFFINITY)
Enlace
Cuando alguien se planta ante un título como este, debe, cuanto menos, tomarselo todo con bastante precaución. Encontrar a Robert de Niro junto a Jason Statham ya de por si es bastante atípico por los géneros que ambos representan, por muy camaleónico que sea el protagonista de Taxi Driver. Es por ello que cuando me decidí a verla no sabía si vería una de Statham imitando a de Niro o viceversa. Una vez vista creo poder decir que hay más de lo segundo que de lo primero, es decir, de Niro aparece en una película de acción y no Statham aparece en una película con bastante trasfondo y con personajes muy trabajados. A pesar de todo, no estamos ante un Transporter 4 ni nada parecido. Hay escenas de acción marca de la casa, hay situaciones increíbles por lo desmesurado (una o dos, pero las hay), pero la historia es bastante más seria de lo habitual y los personajes están un poquillo más trabajados. Quizás sea debido al hecho de que está basada en una novela (The Feather Men, de sir Ranulph Fiennes), pero lo cierto es que no es una película de acción de las habituales de Statham (que, dicho sea de paso, en su contexto, son una pasada de adrenalina y al no tomarse tan en serio como esta, tienen bastante más exito y acierto).

La historia, en principio y en líneas generales, está bastante bien trenzada, con un arranque bastante rápido y sin ningún nudo extraño. Hasta el final. No se muy bien ni el cómo ni el porqué, hacia el tramo final, hay un par de giros de guión que me hicieron una mala jugada y me despistaron por completo, razón de que tenga que volver a verla para despejar alguna que otra duda que me asalta en estos momentos. No es nada grave, pero aún no puedo determinar si hay alguna incoherencia de guión o ciertamente es así como me imagino (algo que me parece que está muy cogido con pinzas).

Los personajes están bastante identificados en su papel. El de Statham no difiere mucho del resto de sus registros: Tipo duro que se mete en un lío por algo tan corriente como la lealtad a un amigo. No lo hace mal, pero es lo que lleva haciendo desde que le conozco: Un tipo duro con corazoncito. Por otra parte, de Niro da vida al mercenario que, en su día, fué compañero de batallas de Statham. Al contrario que este, él no ha dejado el "negocio", a pesar de la insistencia de su camarada. La verdad es que el papel de de Niro no es un papel para lucirse y no pasará a la historia por el, pues el personaje no evoluciona un pimiento en toda la historia, aunque tiene sus buenos momentos. Por otra parte, Clive Owen, sin comerlo ni beberlo se convierte en la némesis de ambos. Creo que se podría haber sacado algo más tanto de Owen como de Statham, pues sobre ambos recae el peso de la película, pero me gusta el sombrío papel de Owen a pesar de que se dan cuatro pinceladas de él y poco sabemos de su personaje. Bien es cierto que hay alguna que otra situación entre ambos, que se resuelve prácticamente por arte de magia y el honor y la venganza se olvidan como los fines de semana un lunes por la mañana. Ciertamente esto "chirría" un poco. Si me tengo que quedar con la interpretación de uno de los tres, me quedo con la de Owen, pues creo que para lo limitado del personaje, la interpretación es bastante buena. En el lado negativo de actuaciones metería al bueno de Dominic Purcell, al que yo nunca hubiera sacado de la carcel de Prison Break. Da vida a un mercenario que colabora con Statham y que, a pesar de ser todo un profesional, parece más un macarra de barrio robando un Seat Panda. Hacia el final tiene una escena de lo más absurda (tratándose de un asesino de élite...). No me gustó un pimiento, como tampoco me gustó Yvonne Strahovski quien interpreta a la "novia" de Statham. Realmente no se si no me gustó su interpretación (bastante fría) o el personaje en si, pues la historia romántica entre ambos, parece un añadido y está bastante forzada (no quiero ni recordar, a este respecto, el lamentable plano final...).

La historia se desarrolla esencialmente entre Londres y Omán en los años 80. Me llamó la atención que, a pesar de la buena ambientación londinense, sólo se nos mostrara una pequeña parte de Londres, prácticamente sin ninguna localización que la identificara claramente. Las escenas en Londres son siempre en tonos grisáceos, mostrando una ciudad apagada, mientras que las de Omán son brillantes y soleadas.

En el terreno de la acción, hay buenas escenas, aunque nada que ver con la sensación adrenalítica que transmite el trailer. En la primera parte hay alguna persecución y alguna que otra escena esporádica, pero hasta el tramo final los seguidores de Statham no verán nada destacable, aunque, cuando aparece, lo hace muy por debajo de las famosas escenas coregrafiadas de la saga Transporter. Aún así es digna de ver la escena frente a Owen, con una silla de por medio, o la persecución por las azoteas de Londres.

En definitiva, Asesinos de Elite es una película de acción, con toques de cine ochentero de espías, con un trasfondo bastante más serio del que habitúan a ofrecer las (en su género acertadas) gamberradas de Statham. A pesar de que me ha gustado, cuando ha terminado me ha quedado un sabor agridulce, pues, como suele pasar con los cruces de género, como película de acción se queda un poco a medias y como thriller (que quiso recordarme por momentos al fantástico Munich de Spielberg, pero no se le acerca ni a la suela de los zapatos) tampoco es ninguna maravilla. Es por ello que de darla una nota rondaría un 6, pues consigue entretener por momentos y la trama no está del todo mal, aunque deja la sensación de que todo es bastante artificial y vacío. La revisaré y veré si mejora la experiencia. De momento, para pasar un buen rato, sirve.

Lo mejor: El cara a cara de Statham y Owen con la silla de por medio.
Lo peor: Que es facilmente olvidable debido a lo vacío de su pretendido fondo.
Contenido: Acción: 3; Drama: 2; Violencia: 3; Thriller:3


Escuchando: The Lovin' Spoonful - Summer in the City

martes, octubre 18, 2011

Red State. Kevin Smith se Pone Serio.

TÍTULO ORIGINAL Red State
AÑO 2011
DURACIÓN 82 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Kevin Smith
GUIÓN Kevin Smith
FOTOGRAFÍA Dave Klein
REPARTO Michael Parks, Michael Angarano, Kerry Bishe, Nicholas Braun, Kyle Gallner, John Goodman, Melissa Leo, Kevin Pollak, Stephen Root, Matt Jones, Cooper Thornton, Kevin Alejandro, Marc Blucas, Ralph Garman, James Parks, Betty Aberlin, Jennifer Schwalbach, Patrick Fischler, Damian Young, Anna Gunn

Tres adolescentes con las hormonas al rojo vivo contestan a un anuncio de una mujer madura que busca sexo. Siendo chicos los chicos, se lanzan a la carretera para satisfacer sus urgencias libidinosas. Pero lo que empieza como una fantasía da un oscuro giro cuando se enfrentan a una terrorífica fuerza "sagrada" con una agenda pendiente fatal. Historia inspirada en la figura real de Fred Phelps, el líder de un grupo religioso extremista que se hacía llamar la Iglesia Bautista Westboro. (visto en FILMAFFINITY)

Lo que más me atrajo en un principio de esta película fué comprobar el cambio de registro de su director: Kevin Smith. Abanderado de los frikis de pro, Smith apareció de repente en el mundo del cine con Clerks, una historia que desde sus inicios se erigió como uno de los iconos del género indie casposo. Sus personajes y situaciones se convirtieron en la firma personal del director y posteriormente en Mallrats, Dogma y Silent Bob y Jay Contraatacan, la fórmula, aunque fué perdiendo fuelle, siguió funcionando y atrapando adeptos. Bien es cierto que hasta la fecha, mi película favorita del director es la edulcorada, pero para mi acertada, Persiguiendo a Amy, con un Ben Affleck (si, has leído bien) como protagonista indiscutible. Kevin Smith también ha escrito guiones de cómics (grandioso alguno de Batman y los de Flecha Verde) y ha aparecido en varias películas a modo cameo (a parte de en las suyas dando vida a Bob, ahora mismo recuerdo el hacker friki de La Jungla 4.0).

Lo primero que oí de Red State fué que el cambio del director, era radical. Ciertamente es así. Smith cambia las risas y el cachondeo por las situaciones incómodas, la violencia y el desasosiego con bastante acierto. Prueba de ello es el premio a la Mejor Película recibido en el reciente festival de Sitges.

Red State no es una película para todos los públicos. Su mal rollo desde el minuto uno augura al espectador una hora y media de situaciones asfixiantes e incómodas. Podríamos dividirla en tres actos: Inicio, nudo (y qué nudo) y desenlace.

La película arranca de manera bastante inocente y podría ser una teenager más durante los primeros 15 minutos. Se presenta al trío protagonista de manera un poco rápida y se nos muestra un contexto homófobo y ultrareligioso que pasea por la pequeña población en la que se desarrolla la acción.

Pasados los 15 minutos, de repente todo se tuerce y lo que parecía ser una película de adolescentes con tintes de denuncia social, se vuelve un torture-porn en toda regla. No llega visualmente a las cotas de Hostel o a las de las últimas Saw, pero el trasfondo despide una violencia que despeina al más pintado y deja a las nombradas a la altura del betún. No es que no haya violencia física, que la hay (la escena de una ejecución, me resultó cruda, real y escalofriante a más no poder), pero la violencia verbal e ideológica, son bastante más dañinas y efectivas. En este tramo, he de reconocer que hay un "sermón" del pastor loco de turno, que se me antoja un poco largo. Supongo que esto está forzado a propósito para generar la inquietud y el malestar que se quieren conseguir (y se consiguen), pero a un servidor se le hizo eterno. Todo este acto me puso los pelos de punta, tanto por las palabras del pastor y sus chifladas ovejas, como por los acontecimientos que se muestran sin un solo temblor de cámara.

Tras este segundo acto, comienza el tercero con la inclusión de nuevos personajes y la película cambia de nuevo de rumbo, aunque siempre sin abandonar esas situaciones de angustia que plagan la película. Aquí el protagonismo lo asume el bueno de John Goodman, que para un servidor siempre será el chiflado Walter Sobchak. Goodman da vida a un agente federal que se encuentra ante una encrucijada moral frente al rancho/iglesia. El desarrollo de su personaje, durante los 40-45 minutos que goza de la pantalla, es plausible. Sientes sus miedos y sus dudas desde el primer momento y nunca sabes que harías en su complicada situación. Simplemente me encantó. Es una pena que este tercer y último fragmento se quede a medio camino como película de acción y no llegue a tener el pulso necesario.

En el plano actoral, están todos bastante bien, aunque destaco al mentado Goodman y a su némesis en la película, Michael Parks, que da vida al "iluminado" pastor. Ambos consiguen que te creas su personaje al 100%, transmitiendo sus miedos y dudas por un lado y su odio y fanatismo por el otro. Es una pena que el momento "duelo interpretativo" se vea reducido a unos escasos minutos, pero aún así es reconfortante. La escena final me recordó incomprensiblemente a la de Quemar Después de Leer, con la salvedad de que en esta ocasión no tuve maldita gana de reirme. La moraleja, o el poso final, como quieras llamarlo amigo lector, es igual de desasosegante que el resto de la película y cae como una tonelada de clavos sobre el indefenso espectador.

Como curiosidad comentaré que el personaje al que da vida magníficamente Michael Parks, está basado, bastante libremente, en Fred Phelps, fundador de la Iglesia Bautista de Westboro. Este tío es un pájaro de cuidado como puedes leer en la wikipedia. El personaje de la película es, con idénticas ideas, una caricatura extrema de este.

En definitiva, nos encontramos ante una película angustiosa y asfixiante que juega muy bien con los recursos que tiene para hacer pasar un mal rato al espectador. Yo la recomiendo a pesar de que me haya quedado un regustillo a que se queda a mitad del viaje y que se podría haber hecho algo más. Aún así, Red State deja patente una vez más que a veces no hace falta llevar un delantal y una motosierra para provocar verdaderos escalofríos. Kevin Smith ha conseguido que, por un momento, olvide a los cachondos de Bob y Jay y me estremezca con la inmundicia de gente corriente y moliente que, en estos momentos, puede estar respirando el mismo aire que tu y que yo.

Lo mejor: Aunque parezca irónico, lo bien que transmite el mal rollo.
Lo peor: Que parece quedarse a medio camino de thiller teen, horror-porn y peli de acción.
Contenido: Terror: 3; Drama: 3; Violencia: 4

Escuchando: Iron Maiden - The Number of The Beast