El Rincón de los Niños Perdidos

"No hay ensayo general, cada día es debut y despedida"

lunes, enero 30, 2012

Immortals

TÍTULO ORIGINAL Immortals
AÑO 2011
DURACIÓN 110 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Tarsem Singh
GUIÓN Charley Parlapanides, Vlas Parlapanides
MÚSICA Trevor Morris
FOTOGRAFÍA Brendan Galvin
REPARTO Henry Cavill, Mickey Rourke, Freida Pinto, Luke Evans, John Hurt, Stephen Dorff, Kellan Lutz, Isabel Lucas, Robert Maillet, Anne Day-Jones, Mark Margolis
PRODUCTORA Relativity Media / Virgin Produced / Hollywood Gang Productions / Atmosphere Entertainment MM
GÉNERO Fantástico
SINOPSIS Un terrible peligro amenaza la Tierra: enloquecido por el poder, el brutal rey Hiperión (Mickey Rourke) ha declarado la guerra a los hombres. Después de reunir a un ejército sediento de sangre formado por soldados que él mismo mandó desfigurar, Hiperión quema Grecia mientras busca un arma de poder inconcebible: el legendario arco Epiro, hecho por Ares en el Olimpo. El hombre que posea ese arco podrá liberar a los Titanes, que están encerrados en el monte Tártaro desde el principio de los tiempos, y claman venganza. Sin embargo, en manos de Hiperión, el arco significaría la destrucción de la raza humana y la aniquilación de los dioses. Pero, como la ley prohíbe que los dioses se entrometan en los conflictos humanos, nada pueden hacer para detener al rey. Pero la esperanza renace cuando Zeus encomienda al campesino Teseo (Henry Cavill) la misión de acabar con Hiperión. Después de reunir a un grupo de hombres entre los que se encuentra la visionaria sacerdotisa Fedra (Freida Pinto) y el astuto esclavo Stavros (Stephen Dorff), el héroe se pondrá al frente de la rebelión. (FILMAFFINITY)

Soy de aquellos que defienden a capa y espada que el 3D está consiguiendo acabar con el poco buen cine que quedaba. Antiguamente si alguien tenía una mala idea para una película tenía tres opciones: no rodar (la más loable y sincera de las tres), rodar pasara lo que pasara (la más aventurada y trágica) o sacar la película directamente al formato doméstico. Actualmente, a estas tres opciones, hemos de añadir la de rodar la película en 3D (o en su defecto, mandarla a países orientales para que la conviertan al maldito formato). Parece ser que pese a que una película sea realmente infumable, si muestra en su cartelera el símbolo del 3D, el efecto negativo de la misma en la taquilla, parece diluirse. En este saco metería verdaderas ponzoñas como la última aventura de Conan, la deleznable actualización del clásico de Harryhaunsen, Furia de Titanes o la escabechina que hicieron con la continuación de Tron, de la que sólo salvo la banda sonora y alguna escena por aquello del rollo nostálgico. De las de terror mejor no hablamos...

Immortals viene a unirse a ese grupo de películas que, sin los efectos visuales, no hubieran pasado de ser un engañoso estreno en el videoclub del barrio. Reconozco que su apartado visual es realmente notable, pero tanto el argumental como el actoral, distan de llegar a ser mínimamente correctos. Siempre he considerado al bueno de Tarsem Singh como un director muy visual, aunque desafortunadamente sus historias no me han llegado a dejar huella. Tanto La Celda como El Sueño de Alexandra me parecen verdaderas fotografías en movimiento. Los contrastes de colores, la luz, la cámara,... Todo en ellas está bien, salvo la historia y por tanto el interés de la misma cara al espectador, si bien es cierto que ambas tienen sus momentos. En Immortals, Singh repite fórmula: Infinitos escenarios llenos de contrastes de color, una excelente puesta en escena y unos más que llamativos atuendos visten a sus personajes. Ahí queda todo. Podríamos estar hablando de uno de los bodrios fílmicos mejor envueltos de la historia, pues su belleza plástica es la única baza defendible de este intento de resucitar la épica griega.

El terreno actoral es muy pobre, tanto que incluso un Mickey Rourke, muy alejado de aquel gran Randy "The Ram" Robinson que le regalara Aronofsky, parece hacer un buen papel. Henry Cavill da vida a Teseo, o al menos eso piensan los guionistas, Charley y Vlas Parlapanides. Desde el minuto uno de metraje, te importa más bien poco lo que le pase a este chico, pues tiene menos carisma que Falete en un concierto de Metallica. Eso si, abdominales tiene todos. Quizás toda la culpa del resultado final no sea suya, pues el Teseo que vemos en pantalla, poco o nada tiene que ver con el que la cultura griega muestra orgullosamente (y de eso también tienen culpa los mentados guionistas). El chico es mono y ha invertido su capital en conseguir bultos por todo el cuerpo, pero en cuanto a conmover y actuar, deja mucho que desear. Su némesis es el malvado rey Hiperión, encarnado por un trasnochado Mickey Rourke, que sigue intentando hacer algo provechoso en esto del cine. Bien es cierto, que si tuviera que quedarme con alguna de las interpretaciones, la del viejo Mickey sería la más correcta, aunque en una película como esta no es mucho decir. Freida Pinto pasea el palmito y lo que no es palmito, aunque me temo que esa parte donde la espalda pierde su sacro nombre corresponde a una agraciada doble. Su papel es el de virgen oráculo, aunque desde la primera escena en que aparece sabes que una de las acepciones terminará por desaparecer antes de los títulos de crédito finales. No hace más que poner buena cara y acompañar al macho dominante. Creo que ya va siendo hora de que las actrices jóvenes y atractivas busquen papeles por los que dejemos de verlas como portadas de Playboy. Por otro lado, el bueno de John Hurt aparece convertido en una especie de señor Miyagi a la griega. Su aparición es meramente testimonial y queda muy bien en la cartelera. De Stephen Dorff directamente no voy a hablar pues, argumentalmente, su personaje es prácticamente igual al de Freida Pinto. Se limita a seguir al macho alfa (aunque sin escarceo amoroso, que son griegos, pero no tanto) sin ningún tipo de intervención directa en la trama troncal.

Argumentalmente hablando, la historia es floja y bastante simple. Me parece bastante curioso el hecho de que un arco sea la pieza clave de la historia y que dicho arma aparezca en un par de ocasiones para mostrar un par de escenas digitales de dudosa originalidad visual, carentes de cualquier importancia argumental. El amigo Teseo lo mismo podría haber estado buscando un arco que una alpargata de Hércules, pues una vez encontrado el arco, el uso que se da de él es prácticamente testimonial. Es cierto que en ningún momento nadie ha dicho que esta película sea una narración visual de la mitología griega, pero es que hasta la acepción "basada en..." me parece demasiado generosa. Los personajes en si, si que pertenecen a la mitología, al igual que algunos pasajes, libremente adaptados también, dicho sea de paso, como el laberinto y el Minotauro. Podríamos decir perfectamente que los guionistas han tomado prestada la mitología griega y han confeccionado una (pobre) historia con algunos de sus protagonistas basándose muy libremente en las andanzas de los mismos. El colmo del desacierto llega a su culmen en una arenga antes de la batalla final. Suena a lo mismo de siempre, eso que ya oímos en Braveheart o en El Retorno del Rey, aunque aquí sin un ápice de la fuerza que bañaba a aquellas y que además parece remezclada con una jam session del gran Chimo Bayo (uh! ah!).

Lo único que se salva de todo este estropicio es el apartado visual. La belleza cromática que baña las historias del joven realizador hindú, queda patente en escenas como las que suceden durante el día en el desierto de sal, o el plano cenital final de la lucha de Teseo y el Minotauro con una alfombra de pétalos de rosa como protagonista.

Las escenas de acción están bastante bien coreografiadas, aunque, siempre en mi opinión, distan bastante de las que ofreció el 300 de Zack Snyder, de la que esta "plagia" los travelling lineales de cámara siguiendo al protagonista mientras acaba con los enemigos de turno, dejando un rastro de cadáveres y miembros amputados a su paso. La violencia es un elemento bastante presente en la historia, en especial en una escena que hará que los varones de la sala se retuerzan en sus butacas ante la aparición de una gran maza.

La banda sonora cumple sin más. No creo que haya ningún tema que destaque poderosamente ni positiva ni negativamente.

En definitiva, Immortals es un espectáculo visual vacío de cualquier contenido aprovechable por el espectador. Desencantará tanto a los amantes de las historias épicas griegas como a los que buscan acción a raudales. La acción cuando llega es bien recibida, pero no es lo suficientemente continua como para ser considerada una película de acción y su historia tampoco es nada del otro jueves. Esto hace que la flojera de Immortals impida que destaque en alguno de los géneros a los que podría estar adscrita. Su apartado visual es notable, pero no salva un proyecto que, sin duda, debería haber sido tratado con más mimo y menos 3D.

Lo mejor: La belleza plástica de algunas escenas.
Lo peor: Que toda la belleza se pierda en una historia sin ningún tipo de interés.
Contenido: Violencia:3 Acción:3

Escuchando: Tom Waits - Tom Trauber's Blues

martes, enero 24, 2012

The Collector

TITULO ORIGINAL The Collector
AÑO 2009
PAÍS Estados Unidos
ESTRENO EN ESPAÑA 12 de Enero de 2012
DURACIÓN 88 min.
DIRECTOR Marcus Dunstan
REPARTO Josh Stewart, Michael Reilly Burke, Andrea Roth, Juan Fernández, Karley Scott Collins,Madeline Zima, William Prael, Diane Ayala Goldner, Daniella Alonso, Haley Pullos, Robert Wisdom, Alex Feldman
GUIÓN Marcus Dunstan, Patrick Melton
MÚSICA Jerome Dillon
FOTOGRAFÍA Brandon Cox
PRODUCTORA Fortress Features / Imaginarium Entertainment Group
GÉNERO Terror.
SINOPSIS Para el manitas y ex timador Arkin, un hogar tranquilo y una familia de vacaciones es una "oportunidad". En el interior de una casa hay una caja fuerte con joyas y dentro de la caja hay una rara gema, su única esperanza para pagar la deuda de su ex esposa y mantener intacto lo que queda de su familia. Pero desgraciadamente para Arkin, dentro de esa casa hay un psicópata, un experto torturador que se está ensañando con la familia residente. Mientras avanzan los segundos hacia la medianoche, Arkin se convierte en un héroe reacio atrapado por un enmascarado "coleccionista" en un laberinto letal. (FILMAFFINITY)

Cuando uno se dirige a ver la última "locura" del guionista de Saw IV, V y VI, ya sabe de antemano el color que va a predominar en la pantalla. Vaya por delante que un servidor no es un fan de la saga, puesto que únicamente disfruté con la primera parte a pesar de haber visto la colección de horrores completa. Es por ello que acudí a la sala con muy pocas expectativas y quizás fué eso lo que hizo que el resultado final, salvo por algún que otro detalle, me pareciera bastante satisfactorio sin llegar a parecerme la excelencia que parece haber resultado para algunos.

Partiremos de que Jigsaw, el rencoroso genio diabólico de Saw, ha muerto y la saga con él. Es tiempo de buscar otros seres retorcidos que llenen las salas de espectadores ávidos de carnaza y torturas que harían vomitar a una cabra. Si a esto añadimos algo de tensión y no dejamos que baje el ritmo de unas aceptables pulsaciones, estaremos asistiendo al nacimiento de una nueva gallina de los huevos de oro.

Los paralelismos con Saw son casi inevitables, aunque, en mi caso, sólo puedo establecerlos argumentalmente con la primera de la saga. The Collector tiene la tensión de la primera aparición de Jigsaw en las pantallas, aquella que luego se convirtió en mera curiosidad de ver que juegos mortales ideaba el resentido sádico. En The Collector hay un buen arranque con una correcta presentación de los personajes. No es un inicio tan adrenalítico como el de Saw, aunque tiene lo suyo. Aquí la historia va in crescendo hasta que se desata la caja de los truenos, momento en el cual la montaña rusa de imágenes escabrosas y situaciones espeluznantes se desboca.

Me encantan las tomas de cámara que se producen tras la entrada del protagonista en la casa y percatarse de que no está solo. Es en esos momentos en los que creo que la tensión está muy bien conseguida con cuatro planos y dos efectos de sonido. En cierto modo, en estos momentos me vino a la cabeza una recomendable película de Guillem Morales: El Habitante Incierto. Son de géneros bien dispares, pero esa tensión del saber que no estás solo en casa y que hay algo al otro lado del tabique, la transmiten muy bien.

En el terreno actoral no podemos pedir demasiado. El género del torture-porn, no suele destacar por grandes interpretaciones. Con que sepan poner cara de miedo y chillen de vez en cuando, vale. Suele ser importante el papel de los (habitualmente dos) protagonistas antagónicos, mientras que el resto suele importar bastante poco. Aquí pasa lo mismo. El protagonista (Josh Stewart) tiene su aquel, pero no acaba de encajarme. Chirría bastante el que, siendo una persona aparentemente normal, esquive trampas y realice emboscadas en la casa como si llevara toda su vida combatiendo a los charlies. No lo hace mal, pero el personaje tiene un "toque McGyver" que a mí no acaba de convencerme. Por otro lado el psicópata, es un tipo con una máscara de cuero al más puro estilo sado, que no dice ni mu en toda la película, así que su expresividad es la misma que la de Pinocho. . En cuanto al personaje, con todo lo listo que se supone que es, hay veces que parece haberse quedado haciendo calceta con unos auriculares a todo volumen. Da igual que estés hablando a grito pelado en el sótano, que caigas en una ruidosa trampa o que te pases la película subiendo y bajando escaleras de madera a todo trapo. Si no está en el guión, él no te oye. Eso si, en cinco minutos te llena la casa de trampas y te pone cinco cerrojos en la puerta. Un poco incongruente.

La casqueria es algo que predomina en la historia, si bien no hace acto de aparición hasta pasado el ecuador de la película. Como he dicho antes, cuando aparece, lo hace sin concesiones y "regala" al espectador alguna que otra escena de esas que te dejan el semblante como si acabaras de masticar un limón. Para ser cine "comercial" me pareció bastante cruda en este aspecto, muy en la línea de las últimas entregas de Saw.

Donde, a mi parecer, flaquea bastante es en el terreno argumental y la lógica. Hay un buen número de escenas en las que ante determinada decisión tuve que preguntarme el porqué el protagonista siempre tomaba la más complicada (evidentemente la que le mantiene siempre dentro de la casa para llenar los 88 minutos de metraje). Se que es algo inherente a este tipo de cine, pero la verdad es que me desesperó bastante el que se tomaran mil caminos alternativos para salir de la casa y que finalmente muestren como válido el que el protagonista desecha en un principio y todos los espectadores ya tenían como evidente desde el primer minuto de encierro.

En cuanto a la banda sonora nada que destacar. Más bien todo lo contrario. The Collector tiene, que yo recuerde, los títulos de crédito iniciales más horripilantes que he visto en mi vida. Las imágenes podrían tumbar a un epiléptico desde el primer fogonazo, pero es que el tema elegido para acompañarlos no se queda atrás. No sabría cómo definirlo, pero a mi me sonó como si hubieran dejado a un mono campar a sus anchas con una mesa de mezclas y hubieran subido el volumen hasta la distorsión máxima. Me pareció lamentable. Durante la película, la banda sonora no llama la atención, salvo en los momentos, como suele pasar en el género, en los que aparecen los sobresaltos y el mono sube el volumen para intentar o bien darnos un buen susto o reventarnos el tímpano. Él siempre gana. Se agradecen algunos temas vocales insertados en el metraje entre los que destacaría una versión remezclada del I feel You de los Depeche Mode.

En definitiva, The Collector es una especie de cruce malsano entre Saw y Solo en Casa, con la salvedad de que aquí, lo que se dice reírse, uno se ríe bastante poco (exceptuando una rocambolesca escena con un gato que enfurecerá a los amantes de los felinos). La tensión está muy bien llevada, a pesar de que las situaciones son en ocasiones bastante absurdas. Dentro de su género, es una de esas que no hay que dejar pasar. Es, sin duda, el nacimiento de un nuevo psyco-killer, del que seguramente pronto volvamos a tener noticias. Esperemos que no pase como con Saw y la tensión vaya desapareciendo película a película en pos de esa insana curiosidad de saber en cuantos trozos quedará cada personaje al final de la historia.

Lo mejor: La tensión previa al estallido de violencia.
Lo peor: Que cae en mil tópicos y situaciones incoherentes.
Contenido: Terror: 3; Violencia: 4,5; Suspense:3

Escuchando: Joy Division - Transmission

lunes, noviembre 21, 2011

Asesinos de Elite

TÍTULO ORIGINAL The Killer Elite
AÑO 2011
DURACIÓN 105 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Gary McKendry
GUIÓN Gary McKendry, Matt Sherring (Novela: Ranulph Fiennes)
MÚSICA Reinhold Heil, Johnny Klimek
FOTOGRAFÍA Simon Duggan
REPARTO Jason Statham, Clive Owen, Robert De Niro, Dominic Purcell, Aden Young, Yvonne Strahovski, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Grant Bowler, Michael Dorman, Ben Mendelsohn, Kristy Barnes-Cullen
PRODUCTORA Coproducción EEUU-Australia; Omnilab Media / Ambience Entertainment Melbourne / Ambience Entertainment
GÉNERO Thriller / Acción
SINOPSIS Tres antiguos miembros de las fuerzas especiales son contratados por un jeque árabe para matar a tres miembros del SAS (Servicio Especial Aéreo británico), culpables de la muerte de tres de sus hijos durante unos disturbios en Omán diez años antes. Dos de ellos aceptan por dinero, mientras que el tercero (Jason Statham) lo hace para salvar la vida de un amigo. Pero llevar a cabo tan peligrosa misión no será nada fácil, pues, aunque son profesionales, están bajo el control de una organización formada por antiguos miembros del SAS, denominada The Feather Men. (FILMAFFINITY)
Enlace
Cuando alguien se planta ante un título como este, debe, cuanto menos, tomarselo todo con bastante precaución. Encontrar a Robert de Niro junto a Jason Statham ya de por si es bastante atípico por los géneros que ambos representan, por muy camaleónico que sea el protagonista de Taxi Driver. Es por ello que cuando me decidí a verla no sabía si vería una de Statham imitando a de Niro o viceversa. Una vez vista creo poder decir que hay más de lo segundo que de lo primero, es decir, de Niro aparece en una película de acción y no Statham aparece en una película con bastante trasfondo y con personajes muy trabajados. A pesar de todo, no estamos ante un Transporter 4 ni nada parecido. Hay escenas de acción marca de la casa, hay situaciones increíbles por lo desmesurado (una o dos, pero las hay), pero la historia es bastante más seria de lo habitual y los personajes están un poquillo más trabajados. Quizás sea debido al hecho de que está basada en una novela (The Feather Men, de sir Ranulph Fiennes), pero lo cierto es que no es una película de acción de las habituales de Statham (que, dicho sea de paso, en su contexto, son una pasada de adrenalina y al no tomarse tan en serio como esta, tienen bastante más exito y acierto).

La historia, en principio y en líneas generales, está bastante bien trenzada, con un arranque bastante rápido y sin ningún nudo extraño. Hasta el final. No se muy bien ni el cómo ni el porqué, hacia el tramo final, hay un par de giros de guión que me hicieron una mala jugada y me despistaron por completo, razón de que tenga que volver a verla para despejar alguna que otra duda que me asalta en estos momentos. No es nada grave, pero aún no puedo determinar si hay alguna incoherencia de guión o ciertamente es así como me imagino (algo que me parece que está muy cogido con pinzas).

Los personajes están bastante identificados en su papel. El de Statham no difiere mucho del resto de sus registros: Tipo duro que se mete en un lío por algo tan corriente como la lealtad a un amigo. No lo hace mal, pero es lo que lleva haciendo desde que le conozco: Un tipo duro con corazoncito. Por otra parte, de Niro da vida al mercenario que, en su día, fué compañero de batallas de Statham. Al contrario que este, él no ha dejado el "negocio", a pesar de la insistencia de su camarada. La verdad es que el papel de de Niro no es un papel para lucirse y no pasará a la historia por el, pues el personaje no evoluciona un pimiento en toda la historia, aunque tiene sus buenos momentos. Por otra parte, Clive Owen, sin comerlo ni beberlo se convierte en la némesis de ambos. Creo que se podría haber sacado algo más tanto de Owen como de Statham, pues sobre ambos recae el peso de la película, pero me gusta el sombrío papel de Owen a pesar de que se dan cuatro pinceladas de él y poco sabemos de su personaje. Bien es cierto que hay alguna que otra situación entre ambos, que se resuelve prácticamente por arte de magia y el honor y la venganza se olvidan como los fines de semana un lunes por la mañana. Ciertamente esto "chirría" un poco. Si me tengo que quedar con la interpretación de uno de los tres, me quedo con la de Owen, pues creo que para lo limitado del personaje, la interpretación es bastante buena. En el lado negativo de actuaciones metería al bueno de Dominic Purcell, al que yo nunca hubiera sacado de la carcel de Prison Break. Da vida a un mercenario que colabora con Statham y que, a pesar de ser todo un profesional, parece más un macarra de barrio robando un Seat Panda. Hacia el final tiene una escena de lo más absurda (tratándose de un asesino de élite...). No me gustó un pimiento, como tampoco me gustó Yvonne Strahovski quien interpreta a la "novia" de Statham. Realmente no se si no me gustó su interpretación (bastante fría) o el personaje en si, pues la historia romántica entre ambos, parece un añadido y está bastante forzada (no quiero ni recordar, a este respecto, el lamentable plano final...).

La historia se desarrolla esencialmente entre Londres y Omán en los años 80. Me llamó la atención que, a pesar de la buena ambientación londinense, sólo se nos mostrara una pequeña parte de Londres, prácticamente sin ninguna localización que la identificara claramente. Las escenas en Londres son siempre en tonos grisáceos, mostrando una ciudad apagada, mientras que las de Omán son brillantes y soleadas.

En el terreno de la acción, hay buenas escenas, aunque nada que ver con la sensación adrenalítica que transmite el trailer. En la primera parte hay alguna persecución y alguna que otra escena esporádica, pero hasta el tramo final los seguidores de Statham no verán nada destacable, aunque, cuando aparece, lo hace muy por debajo de las famosas escenas coregrafiadas de la saga Transporter. Aún así es digna de ver la escena frente a Owen, con una silla de por medio, o la persecución por las azoteas de Londres.

En definitiva, Asesinos de Elite es una película de acción, con toques de cine ochentero de espías, con un trasfondo bastante más serio del que habitúan a ofrecer las (en su género acertadas) gamberradas de Statham. A pesar de que me ha gustado, cuando ha terminado me ha quedado un sabor agridulce, pues, como suele pasar con los cruces de género, como película de acción se queda un poco a medias y como thriller (que quiso recordarme por momentos al fantástico Munich de Spielberg, pero no se le acerca ni a la suela de los zapatos) tampoco es ninguna maravilla. Es por ello que de darla una nota rondaría un 6, pues consigue entretener por momentos y la trama no está del todo mal, aunque deja la sensación de que todo es bastante artificial y vacío. La revisaré y veré si mejora la experiencia. De momento, para pasar un buen rato, sirve.

Lo mejor: El cara a cara de Statham y Owen con la silla de por medio.
Lo peor: Que es facilmente olvidable debido a lo vacío de su pretendido fondo.
Contenido: Acción: 3; Drama: 2; Violencia: 3; Thriller:3


Escuchando: The Lovin' Spoonful - Summer in the City

martes, octubre 18, 2011

Red State. Kevin Smith se Pone Serio.

TÍTULO ORIGINAL Red State
AÑO 2011
DURACIÓN 82 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Kevin Smith
GUIÓN Kevin Smith
FOTOGRAFÍA Dave Klein
REPARTO Michael Parks, Michael Angarano, Kerry Bishe, Nicholas Braun, Kyle Gallner, John Goodman, Melissa Leo, Kevin Pollak, Stephen Root, Matt Jones, Cooper Thornton, Kevin Alejandro, Marc Blucas, Ralph Garman, James Parks, Betty Aberlin, Jennifer Schwalbach, Patrick Fischler, Damian Young, Anna Gunn

Tres adolescentes con las hormonas al rojo vivo contestan a un anuncio de una mujer madura que busca sexo. Siendo chicos los chicos, se lanzan a la carretera para satisfacer sus urgencias libidinosas. Pero lo que empieza como una fantasía da un oscuro giro cuando se enfrentan a una terrorífica fuerza "sagrada" con una agenda pendiente fatal. Historia inspirada en la figura real de Fred Phelps, el líder de un grupo religioso extremista que se hacía llamar la Iglesia Bautista Westboro. (visto en FILMAFFINITY)

Lo que más me atrajo en un principio de esta película fué comprobar el cambio de registro de su director: Kevin Smith. Abanderado de los frikis de pro, Smith apareció de repente en el mundo del cine con Clerks, una historia que desde sus inicios se erigió como uno de los iconos del género indie casposo. Sus personajes y situaciones se convirtieron en la firma personal del director y posteriormente en Mallrats, Dogma y Silent Bob y Jay Contraatacan, la fórmula, aunque fué perdiendo fuelle, siguió funcionando y atrapando adeptos. Bien es cierto que hasta la fecha, mi película favorita del director es la edulcorada, pero para mi acertada, Persiguiendo a Amy, con un Ben Affleck (si, has leído bien) como protagonista indiscutible. Kevin Smith también ha escrito guiones de cómics (grandioso alguno de Batman y los de Flecha Verde) y ha aparecido en varias películas a modo cameo (a parte de en las suyas dando vida a Bob, ahora mismo recuerdo el hacker friki de La Jungla 4.0).

Lo primero que oí de Red State fué que el cambio del director, era radical. Ciertamente es así. Smith cambia las risas y el cachondeo por las situaciones incómodas, la violencia y el desasosiego con bastante acierto. Prueba de ello es el premio a la Mejor Película recibido en el reciente festival de Sitges.

Red State no es una película para todos los públicos. Su mal rollo desde el minuto uno augura al espectador una hora y media de situaciones asfixiantes e incómodas. Podríamos dividirla en tres actos: Inicio, nudo (y qué nudo) y desenlace.

La película arranca de manera bastante inocente y podría ser una teenager más durante los primeros 15 minutos. Se presenta al trío protagonista de manera un poco rápida y se nos muestra un contexto homófobo y ultrareligioso que pasea por la pequeña población en la que se desarrolla la acción.

Pasados los 15 minutos, de repente todo se tuerce y lo que parecía ser una película de adolescentes con tintes de denuncia social, se vuelve un torture-porn en toda regla. No llega visualmente a las cotas de Hostel o a las de las últimas Saw, pero el trasfondo despide una violencia que despeina al más pintado y deja a las nombradas a la altura del betún. No es que no haya violencia física, que la hay (la escena de una ejecución, me resultó cruda, real y escalofriante a más no poder), pero la violencia verbal e ideológica, son bastante más dañinas y efectivas. En este tramo, he de reconocer que hay un "sermón" del pastor loco de turno, que se me antoja un poco largo. Supongo que esto está forzado a propósito para generar la inquietud y el malestar que se quieren conseguir (y se consiguen), pero a un servidor se le hizo eterno. Todo este acto me puso los pelos de punta, tanto por las palabras del pastor y sus chifladas ovejas, como por los acontecimientos que se muestran sin un solo temblor de cámara.

Tras este segundo acto, comienza el tercero con la inclusión de nuevos personajes y la película cambia de nuevo de rumbo, aunque siempre sin abandonar esas situaciones de angustia que plagan la película. Aquí el protagonismo lo asume el bueno de John Goodman, que para un servidor siempre será el chiflado Walter Sobchak. Goodman da vida a un agente federal que se encuentra ante una encrucijada moral frente al rancho/iglesia. El desarrollo de su personaje, durante los 40-45 minutos que goza de la pantalla, es plausible. Sientes sus miedos y sus dudas desde el primer momento y nunca sabes que harías en su complicada situación. Simplemente me encantó. Es una pena que este tercer y último fragmento se quede a medio camino como película de acción y no llegue a tener el pulso necesario.

En el plano actoral, están todos bastante bien, aunque destaco al mentado Goodman y a su némesis en la película, Michael Parks, que da vida al "iluminado" pastor. Ambos consiguen que te creas su personaje al 100%, transmitiendo sus miedos y dudas por un lado y su odio y fanatismo por el otro. Es una pena que el momento "duelo interpretativo" se vea reducido a unos escasos minutos, pero aún así es reconfortante. La escena final me recordó incomprensiblemente a la de Quemar Después de Leer, con la salvedad de que en esta ocasión no tuve maldita gana de reirme. La moraleja, o el poso final, como quieras llamarlo amigo lector, es igual de desasosegante que el resto de la película y cae como una tonelada de clavos sobre el indefenso espectador.

Como curiosidad comentaré que el personaje al que da vida magníficamente Michael Parks, está basado, bastante libremente, en Fred Phelps, fundador de la Iglesia Bautista de Westboro. Este tío es un pájaro de cuidado como puedes leer en la wikipedia. El personaje de la película es, con idénticas ideas, una caricatura extrema de este.

En definitiva, nos encontramos ante una película angustiosa y asfixiante que juega muy bien con los recursos que tiene para hacer pasar un mal rato al espectador. Yo la recomiendo a pesar de que me haya quedado un regustillo a que se queda a mitad del viaje y que se podría haber hecho algo más. Aún así, Red State deja patente una vez más que a veces no hace falta llevar un delantal y una motosierra para provocar verdaderos escalofríos. Kevin Smith ha conseguido que, por un momento, olvide a los cachondos de Bob y Jay y me estremezca con la inmundicia de gente corriente y moliente que, en estos momentos, puede estar respirando el mismo aire que tu y que yo.

Lo mejor: Aunque parezca irónico, lo bien que transmite el mal rollo.
Lo peor: Que parece quedarse a medio camino de thiller teen, horror-porn y peli de acción.
Contenido: Terror: 3; Drama: 3; Violencia: 4

Escuchando: Iron Maiden - The Number of The Beast

martes, octubre 04, 2011

Insidious, Lo Que Pudo Ser y No Fue

TÍTULO ORIGINAL Insidious
AÑO 2010
DURACIÓN 102 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR James Wan
GUIÓN James Wan, Leigh Whannell
MÚSICA Joseph Bishara
FOTOGRAFÍA David M. Brewer, John R. Leonetti
REPARTO Rose Byrne, Patrick Wilson, Ty Simpkins, Barbara Hershey, Andrew Astor, Lin Shaye, Leigh Whannell, Angus Sampson
PRODUCTORA Alliance Films / Blumhouse Productions
WEB OFICIAL http://www.insidious-movie.com/
GÉNERO Terror | Thriller psicológico
SINOPSIS Josh (Patrick Wilson), su esposa Renai (Rose Byrne) y sus tres hijos acaban de mudarse a una vieja casa. Pero, tras un desgraciado accidente, uno de los niños entra en coma y, al mismo tiempo, empiezan a producirse en la casa extraños fenómenos que aterrorizan a la familia. (FILMAFFINITY)

A pesar de que tiene una obra anterior (Stygian), conocí a James Wan como casi todo el mundo, gracias a la impactante Saw (si tienes curiosidad por la saga, puedes darle un vistazo al cortometraje de mismo nombre, rodado por Wan en el 2003 y que originó la misma). Recuerdo la estupefacción y el asombro con los que abandoné la sala tras la proyección. Hubiera apostado todo mi oro del Wow a que este muchacho sería uno de los grandes y a pesar de que la fórmula Saw le ha seguido reportando suculentos dividendos extraídos de los derechos, un servidor no ha vuelto a ver una sola película de él que me haya despertado el más mínimo interés. Silencio desde el Mal (Dead Silence) contó con un trailer molón, lleno de mal rollo gótico y muñecas de esas que a ninguno nos gusta tener en la habitación. El resultado final fué un poco decepcionante. Tras esta, la venganza asilvestrada de Kevin Bacon en Sentencia de Muerte tampoco aportó mucho al cine aparte de un buen montón de cadáveres machacados. Tras tres años de ausencia, ahora reaparece con Insidious, una especie de vuelta de tuerca a las pelis ochenteras de posesiones y actividades paranormales. El trailer, con reacciones del público viendo la peli (algo que ya utilizaran Plaza y Balagueró en Sitges para promocionar la cañera REC), parecía impactante, pero no era ninguna maravilla. La película, aunque cumple, tampoco lo es.

Tanto la historia como gran parte de los planos, iconografía y demás, beben claramente de los clásicos del género. Esto se aprecia claramente en la primera hora aproximadamente. Los ruidos en el desván, las espeluznantes voces del talkie del bebé, pesadillas, planos frontales de la casa al anochecer,.. Todo ello va conformando una historia la mar de interesante, que de haber seguido por ahí, hubiera conseguido colarse entre una de mis imprescindibles del género. El problema es que en el tramo final, Wan decide dar una vuelta de tuerca y se saca de la manga un mundo inmaterial que recuerda mucho, por referencias, a un cruce entre aquel en el que estuvo atrapada la pequeña Carol Anne y el del videojuego Alan Wake. El "mundo" en si no está mal, pero la situación que se vive allí me resulta un tanto esperpéntica, desembocando en un final bastante precipitado y poco acorde a lo que vimos en la primera hora. Se podría haber aprovechado mucho más el original giro argumental que se produce al conocerse el pasado del padre. Unido a esto, aparece un personaje realmente ridículo que más que miedo da verguenza. Una especie de Darth Maul del averno, que tiene incluso una escena robada de la primera pesadilla en Elm Street con muñecas incluídas (¿tendrá Wan algún tipo de fobia para utilizar este recurso contínuamente?). El personaje en cuestión tiene toda la pinta de haber sido creado para iniciar una franquicia y vender merchandising, algo que refuerzan los momentos finales. En mi opinión no la merece.

Podríamos subdividir los sustos de la película en dos grupos: los del tramo final, basados en la banda sonora y en la subida brutal de volumen acompañada de primeros planos de niños blanquecinos, viejas marchitas y demás y por otra parte, los aparentemente inocentes. Estos, en mi opinión, alcanzan el grado de terroríficos y están diseminados por la primera hora de metraje. Los finales me parecieron más de lo mismo, sin ningún tipo de acierto y predecibles como las camistas del sargento Highway. Los buenos, los que van surgiendo poco a poco desde el inicio de la película, me resultaron en su mayoría espeluznantes (ese "niño" desconocido corriendo por la casa, las vocel del walkie talkie del bebé a lo Paranormal Activity,...). Nuevamente pienso que yo hubiera seguido la línea inquietante hasta el final y me hubiera dejado de sustos palomiteros a lo Ringu.

La pareja protagonista está bastante bien en su papel: Madre protectora y defensora a ultranza de su hijo y padre escéptico que poco a poco va viendo que algo no va bien. Sin ningún exceso ambos cumplen y dan credibilidad a la historia.

No es la peor película de terror que he visto, pero tampoco es la maravilla que vendían su trailer y las críticas. Si tuviera que darla una nota me quedaría con un 6, pues el primer tramo es muy bueno, notable diría yo, pero el final es un rollo macabeo acelerado y cogido con pinzas. Creo que se queda a medio camino de lo que podía haber sido si el loable pero fallido intento final de sorprender, hubiera sido mejor aprovechado por Wan a la hora de redactar el guión. Para achuchar a la moza en la oscuridad de la sala está bastante bien y algún sustillo te llevarás, aunque, para mi, el tramo final es un masticapalomitas de cuidado.

Lo mejor: La tensión y mal rollo de la primera hora.
Lo peor: Que la media hora final sea tan acelerada y el Darth Maul del averno.
Contenido: Terror: 3; Drama: 2; Violencia: 1

Escuchando: The Unseen - Scream Out

martes, septiembre 27, 2011

Linterna Verde y la Ausencia de Pilas

TÍTULO ORIGINAL The Green Lantern
AÑO 2011
DURACIÓN 105 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Martin Campbell
GUIÓN Greg Berlanti, Michael Green, Marc Guggenheim, Michael Goldenberg
MÚSICA James Newton Howard
FOTOGRAFÍA Dion Beebe
REPARTO Ryan Reynolds, Blake Lively, Peter Sarsgaard, Mark Strong, Tim Robbins, Angela Bassett, Temuera Morrison, Jay O. Sanders
PRODUCTORA Coproducción EEUU-Austrlia; DC Comics / Warner Bros. Pictures
WEB OFICIAL http://www.greenlantern.com
GÉNERO Ciencia ficción. Superhéroes.
SINOPSIS Hal Jordan (Ryan Reynolds), un piloto que prueba prototipos, adquiere superpoderes que le son concedidos por un extraterrestre moribundo. Gracias a ello es reclutado para una misión de paz intergaláctica... Adaptación a imagen real del popular personaje de DC Comics, Linterna Verde. (FILMAFFINITY)

Como asíduo lector de cómics, cada vez que las viñetas alcanzan la gran pantalla, me veo abocado a comprobar el resultado final. Como ya me pasara con Iron Man, no soy un gran conocedor del mundo que rodea a Linterna Verde, por lo que no puedo establecer ningún tipo de paralelismo entre la historia plasmada en el cómic y la que he visto en la película. De lo que si estoy seguro es de que, al contrario de lo que pasara con Tony Stark, si mi interés por el guardián del anillo verde se viera supeditado a lo que he visto en pantalla, rondaría números negativos.

Es triste que el único argumento para defender una película de estas características sea que los efectos especiales, tanto los visuales como los sonoros, son notables y resultones. A estas alturas del cuento, eso es lo mínimo exigible a una historia de superhéroes. Sin eso, no deberían ni plantearse hacer algo mínimamente decente.

Martin Campell, director de éxitos como GoldenEye, Límite Vertical, Casino Royale o las dos películas de la saga del Zorro, orquesta este despropósito esmeralda. De todas las nombradas es la que más acción necesita, pero, sin duda, es la que menos tiene. Para escribir este flojísimo guión han sido necesarios, ni más ni menos, que 4 guionistas: Tres de ellos muy versados en las series de TV y un cuarto, Michael Goldenberg, responsable de los guiones de Harry Potter y la Orden del Fénix, la fantástica Contact o la infantil pero correcta Peter Pan: La Gran Aventura. Demasiados gallos para un solo corral.

La historia en si no está mal, pero es más lenta que el desarrollo de un caracol. Comienza rápido y con bastantes posibilidades, pero pronto la acción pasa a un segundo plano y los diálogos y los infructuosos intentos de dar un poco de profundidad a los personajes, salen a la luz. Prácticamente hasta el final no hay una sola escena de acción decente. En conjunto me pareció superior, pero en cuanto a lo aburrido e insustancial de algunas escenas, me recordó a la tediosa versión de Hulk de Ang Lee.

El amigo Ryan Reynolds no da el perfil de héroe y lo peor de todo es que ni se esfuerza en darlo. La escena inicial nos deja claro que tiene razones para ser un chico atormentado y marcado por la trágica muerte de su padre. Pues bien, eso es lo único que hay de ello, porque en cuanto le pintan de verde, el hilo argumental de la pérdida del padre se disuelve completamente. Como dije al principio, no he leído mucho de Linterna Verde fuera de La Liga de la Justicia, pero Reynolds consigue crear un superhéroe más plano que Kathe Moss. Las pocas oportunidades que se vislumbran de dar un poco de cuerpo al personaje, son totalmente desaprovechadas, tanto por el guionista como por el amigo Reynolds. En cuanto a Blake Lively... está muy mona ella. Su papel es dar la réplica a unos diálogos para besugos, en ocasiones tan edulcorados que parecen escritos para Jennifer Aniston. Peter Sarsgaard tambien está muy desaprovechado. Su personaje debería estar lleno de resentimiento y odio, pero, a pesar de mostrar algo de ello, las dosis son tan bajas que en ocasiones uno piensa si su presencia es meramente testimonial.

Tras los créditos finales aparece una secuencia que deja claro que hay quien piensa en una secuela, lo cual me sorprendió enormemente. No soy muy exigente con el cine de superhéroes, pero al menos pido que me divierta, algo que Linterna Verde no consiguió ni de cerca. Para un servidor, la secuela es algo impensable.

Es cierto que películas malas de superhéroes hay cientos. Recuerdo incluso unas cuantas peores que esta: Daredevil, Elektra, Hulk, El Motorista Fantasma, Superman Returns,... Lo peor que puedo decir de una historia de superhéroes es que me haya aburrido y esta lo ha hecho bastante bien. A mi modo de ver, la falta casi todo lo necesario para contar una historia, salvo los efectos especiales espectaculares, que aparecen en muy contadas ocasiones. No tiene emoción, no tiene adrenalina y lo peor de todo: no tiene interés. El verde, por el momento, no es mi color.

Lo mejor: Los FX.
Lo peor: Que aburre a una seta.
Contenido: Acción: 2; Ciencia Ficción: 3; Comedia: 3

Escuchando: Gary Jules - Mad World

jueves, septiembre 15, 2011

The Raid, La Peli Bruta del Año

Gareth Evans, director al que hasta la fecha no conocía, nos traerá en breve The Raid, protagonizada por Iko Uwais, la nueva promesa oriental de las artes marciales. La historia no es nada del otro mundo: Un grupo de policías de élite entran en un edificio de 20 plantas en cuya azotea reside un señor de la mafia. Tras enterarse de su inminente arresto, el delincuente ofrece a los residentes del edificio una gran recompensa por cada policía muerto. Sólo tienes que ojear un poco el trailer para ver que se lía una peor que en el Sálvame de Telecinco.

No se si esta película llegará a ser una bomba, si por estos lares tendrá el éxito abrumador que ha cosechado en el Festival de Toronto o si valdrá la pena ver algo más que el trailer. De lo que si tengo certeza absoluta, es de que es burra a más no poder. Hacía tiempo que no veía nada tan violento, brutal y enfermizamente adrenalítico en pantalla grande. Además de eso, tiene pinta de tener más bien poco diálogo y muchas toñinas (en absolutamente todos los puntos del cuerpo).

Aún no se sabe si se estrenará en salas comerciales de España o saldrá direta a DVD, pero aviso que podrá verse en el inminente Festival de Sitges (6-16 Octubre).

Aquí abajo os dejo el trailer en cuestión. Por cierto, la música que suena en el vídeo es de Mike Shinoda, uno de los componentes del grupo Linkin Park, que ha compuesto parte de la banda sonora.

Seguiremos informando... Aparta que salpica.


Escuchando: Children of Bodom - Hellbounds of My Tail